Internet ha sido el sitio donde ganar dinero durante décadas. Publicidad, patrocinios, ingresos por afiliados, venta de productos o servicios… Hacías contenido, atraías tráfico y conseguías ventas. Pero eso… se acabó
La llegada de Chat GPT no ha supuesto sólo una evolución tecnológica: ha sido la excusa perfecta para que las grandes tecnológicas dejen de repartir tráfico y se lo queden todo. Y lo peor: las herramientas IA no son rentables.
En esta entrada te cuento cómo el Internet que conocíamos agoniza, por qué tu modelo de negocio está en peligro y qué puedes hacer para solucionarlo.
Pero antes, veamos cómo Chat GPT ha destruido la monetización online.
El gran robo: De los buscadores a las respuestas con IA
Para entender por qué tu negocio está en peligro, tenemos que mirar atrás. De 1995 a 2024, Internet funcionaba bajo una especie de pacto no escrito. Un círculo virtuoso que permitía que cualquier negocio, por pequeño que fuera, tuviera posibilidades de prosperar de forma independiente gracias a las visitas que podía conseguir en la red. El proceso era hasta cierto punto predecible, lógico y más o menos justo.
Constaba de 4 pasos:
- Montabas (o ideabas) un proyecto base: Una web, una tienda online o una app. Tú decidías si ibas a vender productos, dejar un formulario para que los clientes contactaran o monetizar por publicidad. De hecho, durante muchos años creadores de contenido de todo tipo: bloggers, medios de comunicación y creadores independientes se apuntaron al sistema de Google Adsense (y otros similares). Google AdSense es un programa de publicidad que permite a los dueños de páginas web, apps y creadores de contenido ganar dinero mostrando anuncios de Google en sus propias plataformas. Tú, en definitiva, eras el dueño de la experiencia del usuario y el responsable de hacer que el proyecto fuera rentable.
- Necesitabas conseguir audiencia por Internet. Utilizabas el SEO para posicionar tus entradas, publicabas tus contenidos en redes sociales, lanzabas campañas o enviabas newsletters a tu base de datos. El objetivo era claro: atraer a personas que navegaban por Internet hacia tu proyecto.
- Llegaba la conversión. El usuario aterrizaba en tu web, encontraba lo que buscaba y realizaba una acción de éxito: una compra, un registro, una llamada… Si conseguías que ese flujo fuera constante, tenías un negocio rentable.
- El cuarto y último paso era la fidelización. Con tus seguidores en redes sociales y tu lista de suscriptores a tu newsletter, podías saltarte los intermediarios. Hacías que el usuario volviera a tu proyecto una y otra vez.
Pero este círculo se ha roto. Y lo ha hecho en el segundo paso: El de la captación de audiencia. Y no, no ha sido un accidente ni una evolución natural de la tecnología. Ha sido un movimiento calculado por las grandes tecnológicas para quedarse con el tráfico de Internet y, por lo tanto, con toda la monetización.
No quiero echarle toda la culpa a la IA porque esto empezó mucho antes. Llevamos años viendo cómo las grandes plataformas limitan el tráfico que sale de las mismas. Fijaos en lo que pasó con las redes sociales. Hubo un tiempo en el que publicabas en Facebook, Twitter o LinkedIn y generabas visitas a tu web. Pero eso terminó hace mucho.
Creo que esta viñeta de The Oatmeal de 2017 resume a la perfección este concepto. Primero nos convencieron de que cerráramos nuestras webs y nos mudáramos a sus plataformas porque «era más fácil conectar con la audiencia». Una vez que estuvimos todos dentro, echaron el cierre. Dejaron de mostrar nuestras publicaciones a nuestros seguidores y a dirigir el tráfico a nuestras webs. Para que tus propios seguidores vean lo que publicas, tienes que promocionar las publicaciones.

Nuestro error fué creer que las grandes tecnológicas seguirían dándonos visibilidad orgánica y repartiendo el tráfico para siempre.
La siguiente red social que se popularizó (Instagram) ni siquiera permitía añadir enlaces a las publicaciones. Y TikTok directamente se cargó el concepto de influencer haciendo que el número de seguidores fuera una métrica totalmente irrelevante.
La publicidad digital, que nació como una alternativa más económica a la de los medios tradicionales, se basa en un sistema de subastas. Los costes por clic (CPC) suben cada año mientras la efectividad baja porque cada vez hay más anunciantes, ya que el tráfico orgánico tiende a desaparecer. Si quieres visitas, tienes que pasar por caja.
Esto ha convertido a Alfabet (la matriz de Google), a Meta, a Amazon o a Apple en las empresas más grandes del mundo.
En estas estábamos cuando llegó Chat GPT en 2023.
Chat GPT se convirtió en la App del mundo que más rápido llegó a 100 millones de usuarios mensuales. Además de hacer que el resto de empresas tecnológicas sacaran proyectos relacionados con la IA a cholón, la llegada de Chat GPT generó un cambio que, para mi, es vital para entender qué está pasando: La manera en la que los usuarios accedemos a Internet.
¿Te acuerdas cómo buscabas información antes de Chat GPT? Lo normal era ir a Google, Google Maps o cualquier otra red social, buscar algo y obtener respuestas. Dependiendo de tu duda, visitabas varias webs, veías varios vídeos… pero en general navegabas por Internet. Ahora, ya no tienes que navegar por Internet porque tu herramienta de IA de confianza te da la respuesta… Y esto lo cambia todo.
La popularización de Chat GPT hizo que todo el resto de proyectos tecnológicos cambiaran y el que se vió más en peligro – en un principio – fué el de Google. De hecho, no sé cuantas noticias salieron sobre la “muerte de Google”.
¿Y por qué el de Google? Porque muchos interpretaron la llegada de Chat GPT como el fin de los buscadores. ¿Para qué utilizar los 10 enlaces azules y consultar varias páginas si la IA te da la respuesta?
A este concepto se le llama: El efecto cero clicks. Y es mortal para tu negocio o proyecto, especialmente si estás empezando y no tienes una gran marca.
Imagina que eres un experto en marketing, una artesana o un abogado que ha dedicado años a escribir artículos de valor para posicionarse. Antes, el usuario buscaba una solución, veía tu enlace, pinchaba y entraba en tu web. Allí te conocía, veía tu marca y, quizás, te contrataba.
Ahora, las herramientas IA se comen tu contenido y luego escupen un resumen como respuesta directamente en la página de resultados. El usuario obtiene lo que necesita y cierra la pestaña. No hay clic. No hay visita. Y, por lo tanto, no hay oportunidad de venta. Ese es el efecto cero click.
Gemini, Chat GPT o la IA de turno se queda con el tiempo del usuario, con sus datos y con la publicidad que rodea esa respuesta. Tú te quedas con el gasto de servidor y el tiempo invertido en crear el contenido que las IAs han utilizado. ¿Cuánto han pagado Google, Open AI, Antropic o cualquier otra herramienta de IA por utilizar tu contenido para sus respuestas? Cero euros.
¿Cuánto tráfico están derivando a los autores de dicho contenido? Prácticamente cero.
Si tu web no es rentable, dejarás de actualizarla. Si los creadores reales dejan de producir, Internet se llenará exclusivamente de contenido generado por IA. Es decir, las herramientas reproducirán contenidos generados entre 1995 y 2024.
Las herramientas IA prometen más productividad y mejoras para tu negocio pero esconden una realidad financiera que nadie te está contando. Porque, ¿sabes qué es lo más curioso? Que mientras te dicen que la IA es el futuro para venderte sus acciones, las propias herramientas de IA están quemando dinero a una velocidad que da miedo.
Por qué, en realidad las herramientas de IA NO son rentables y ahora lo vamos a ver.
La verdad de la burbuja: La IA no es rentable
Hemos visto cómo han dejado de repartir el tráfico, pero ahora entramos en la parte más absurda y, a la vez, más peligrosa de esta historia: toda esta destrucción del ecosistema digital se está financiando con pérdidas multimillonarias.
Nos han vendido que la IA es la panacea de la eficiencia y la rentabilidad, pero si escarbamos un poco y miramos los números, la realidad es que, a día de hoy, las herramientas de IA son un agujero negro de pasta. Hablando mal y pronto, las herramientas IA pierden dinero por un tubo.
Empecemos por el protagonista absoluto: OpenAI. Se estima que la empresa de Sam Altman está quemando cerca de 14.000 millones de dólares anuales. Sí, has oído bien. Catorce mil millones. Facturan mucho… puede ser… Pero la verdad es que gastan 2.25 dólares para generar 1.
El cierre de Sora
¿Te has preguntado por qué cerró Sora, esa red social tipo TikTok donde podías crear vídeos con IA? Así por darte unos datos:
- Los usuarios activos llegaron a su máximo en diciembre y han ido bajando poco a poco
- Las instalaciones en caída libre desde noviembre
Es decir, el proyecto no consiguió generar ni retener audiencia. Pero es que, para colmo, Sora gastaba hasta 15 millones de dólares al día.
Pero… ¡Ay amigo! Es que Disney había alcanzado un acuerdo de tres años para licenciar su propiedad intelectual (más de 200 personajes de Disney, Pixar, Marvel y Star Wars) para ser utilizados en Sora. Disney planeaba invertir 1.000 millones de dólares en Open AI como parte de esta alianza estratégica para crear cortometrajes y contenido generado por usuarios. El acuerdo se ha ido a la porra ¿Qué raro verdad? Será que si pagaran derechos de autor estas empresas serían todavía menos rentables.
OpenAI es un desastre
Pero esto va más allá. Ni siquiera tú, que pagas religiosamente tus 20 o 25 euros al mes por Chat GPT Plus, eres un cliente rentable. Según Ed Zitron, la IA generativa está sumida en una especie de «crisis subprime» donde los costes de computación e inferencia son tan masivos que tu suscripción no cubre ni d e lejos el gasto de procesar tus peticiones. Es decir: cuanto más popular se hace Chat GPT y más gente lo usa, más dinero pierde la empresa.
No es un modelo de negocio sostenible; es una huida hacia adelante que sobrevive únicamente gracias a rondas de inversión y deuda, sin un camino claro hacia la rentabilidad real. Están operando a pérdidas, esperando que nos volvamos dependientes de sus herramientas antes de que se les acabe la fiesta.
El dilema existencial de Google
Y si Open AI está en la cuerda floja, Google se enfrenta a un dilema existencial que le ha llevado a realizar fuertes inversiones en IA. De hecho, este año Alphabet, prevé duplicar sus gastos de capital hasta una horquilla de entre 175.000 y 185.000 millones de dólares. Y es que, las AI overviews, el modo IA y meter la IA en todos y cada uno de tus productos (como Gmail o Drive) tiene un coste muy elevado.
Servir un resultado de búsqueda tradicional —los diez enlaces azules de toda la vida— es muy barato. Es una tecnología optimizada durante décadas que consume una energía mínima. Pero generar una respuesta con IA integrada en el buscador (las famosas AI Overviews) es, según estimaciones, hasta diez veces más caro en términos de cómputo. Ojo, esto son datos de 2023… no he sido capaz de encontrar estimaciones posteriores… no quiero ser una malpensada… pero soy una malpensada.
Si bien Google empezó la carrera de la IA con mal pié, teniendo en cuenta el fracaso de Bard, lo cierto es que se ha ido recuperando y ya está alcanzando a Open AI con Gemini. Si me preguntas el motivo, es porque tienen más dinero para quemar.
De hecho, ya tenían la tecnología pero no la querían sacar, se vieron obligados cuando Chat GPT se volvió tan popular. El research del paper fundacional de Chat GPT fue publicado por Google. Y es que se vivía muy bien siendo el monopolio de las búsquedas de internet, con todos esos dineritos entrando por las campañas de Google Ads de búsqueda. Ahora les ha tocado sacar la cartera y a lo grande.
¿Hay una burbuja de la IA?
¡Pues claro que sí! No lo digo yo, lo dice el propio Sam Altman. A ti no sé, pero a mi es que este tío me cae super mal.
Para mi, la visualización de Bloomberg es la que da en el clavo. Se ve claramente como las grandes tecnológicas se dejan pasta entre ellas utilizando distintos recursos financieros:


Es un ecosistema circular donde las tecnológicas se financian unas a otras para inflar sus valoraciones en bolsa, pero donde el beneficio neto real —el dinero que llega de clientes finales satisfechos y negocios productivos— brilla por su ausencia. The ultimate vendehumos si me preguntas a mi.
¿Cómo pueden monetizar las herramientas IA?
¿Les preocupa toda esta movida a Open AI o Alphabet? Pues parece que sí porque ahora hay que monetizar, sino los inversores se mosquean. ¿Te has fijado en las noticias tecnológicas últimamente? Chat GPT ya está experimentando con anuncios en medio de tus conversaciones. Y eso que Sam Altman en 2024 dijo que los anuncios serían su último recurso como modelo de negocio.
Además, Google lo tiene todo preparado para monetizar a los usuarios que utilizan su IA. Un ejemplo sería el Universal Commerce Protocol, para integrar en un futuro productos en las respuestas con IA. Y ya tenemos anuncios de texto y shopping en las AI Overviews de algunos países.
Más allá de monetizar a los usuarios casualeros empresas como Anthropic o la propia Microsoft van a por el mercado corporativo. Venderle la IA a las empresas como la solución definitiva para… ser más productivos. Pero incluso ahí, la realidad les está dando un bofetón.
Estudios recientes empiezan a mostrar datos de que la gran mayoría de las implementaciones de IA generativa en empresas están siendo un fracaso. Según un estudio del MIT, solo el 5% de los proyectos piloto de IA generativa en grandes empresas alcanza un impacto positivo y medible. El resto, 95% de los proyectos, no consigue transformar la empresa ni retorno de la inversión,
No digo que en un futuro esto pueda cambiar, solo digo que tras tanto hype alguien tiene que decir la verdad. Las herramientas IA son más caras de lo que parecen, tienen alucinaciones y, de momento, su aplicación no parece ofrecer el retorno prometido.
Las tecnológicas se pelean por ser las primeras en esta carrera por la IA al tiempo que están rompiendo el modelo de negocio de millones de creadores, medios y empresas de todos los tamaños para sustituirlo por una tecnología que no es rentable, sino que sobrevive gracias al dinero de los inversores.
Y mientras los centros de datos queman billetes, el Internet que conocíamos se muere.
Internet se muere
Llegados a este punto, a lo mejor eres un nichero que hace AI slop (no seré yo quien juzgue cómo se gana la vida la gente) y me dices: «Bueno, pero es que ahora hay más contenido que nunca». Y es verdad, nunca había habido tanto contenido en Internet.
No me voy a meter en el tema del AI slop, de los brainrots o de las frutas generadas por IA que se morrean y se ponen los cuernos. Mira, para gustos los colores. Si a ti te gusta consumir este tipo de contenido, allá tú. No creo que Internet se muera por eso; al final, el entretenimiento basura ha existido siempre, solo que ahora es más rápido de fabricar.
Internet se muere por algo mucho más aburrido que memes de fruta: se muere porque los proyectos que antes eran rentables, ahora ya no lo son. Y cuando un proyecto deja de ser rentable, solo tiene tres salidas: o cambia su modelo de monetización, o levanta un muro de pago para sus contenidos, o directamente, echa el cierre.
Los medios pequeños han perdido un 60% de su tráfico desde buscadores en los últimos dos años, sufriendo el mayor impacto ante el auge de la IA. En los medios grandes este % es menor, debido a las búsquedas de marca entre otros factores.
Al cierre de GenBeta se suma el de otros proyectos con más de 20 años de historia como FormulaTV, eCartelera, Bekia, La Manzana Mordida o la Revista Pronto en su edición online. Medios internacionales como los sitios de ‘HuffPost’, ‘Business Insider’, el ‘New York Times’ o ‘The Atlantic’ reportan también importantes pérdidas de tráfico.
Piénsalo un segundo. Si las tecnológicas se están quedando con todo el tráfico por ese «Efecto Cero Clics» todos los que tenemos proyectos en Internet tenemos que cambiar. Si cada vez tienes menos visitas, la única forma de que las cuentas te salgan a fin de mes es que cada visita te genere mucho más dinero. Tienes que exprimir al máximo a todos los usuarios que llegan al proyecto.
Para entender bien el drama, vamos a repasar las maneras que tenemos de ganar dinero por Internet, del más fácil al más difícil:
- Vender servicios: Es el más directo y sencillo, especialmente si tienes un ticket alto. Necesitas poco tráfico, pero muy cualificado.
- Vender productos: Montas una tienda online. Aunque tal y como vimos en el vídeo anterior levantar las ventas es bastante empeñativo. Mírate nuestro anterior vídeo si quieres saber cómo es el proceso completo.
- Vender suscripciones: Necesitas que el usuario pague cada mes, trimestre o año. Es también complicado de hacer funcionar. Es un modelo de monetización que se ha popularizado enormemente. Nosotros lo usamos en nuestra academia.
- Ingresos por publicidad, afiliados y AdSense: Este era el motor del Internet abierto, pero a mi parecer también el más complicado. Compartes contenido que es muy popular, consigues muchas visitas y, con ello ganas dinero por publicidad.
¿Qué está pasando? Que el escalón número 4, el que alimentaba a los blogs de nicho, a los medios de comunicación y a los creadores independientes, ha saltado por los aires. Sin el tráfico SEO, que era el que más visitas traía, AdSense y otros modelos de publicidad no pagan las facturas.
Por eso estamos viendo un cambio radical y agresivo en el modelo de monetización de muchas webs y apps. ¿Te has fijado que ahora, para leer una noticia mínima o un análisis decente, casi todos te saltan con un «Suscríbete para seguir leyendo»? Incluso algunos ya pasan de la publicidad para obligarte a pagar una cuota mensual. ¿El motivo? Google ya no reparte los clics necesarios para sobrevivir con anuncios.
Y este es el motivo por el que Internet se rompe. Muchos contenidos que antes eran accesibles para todos, ahora están detrás de un muro de pago. Estamos pasando de una red abierta y accesible a un Internet de puertas cerradas donde solo entra el que paga.
¿Y quién pierde en realidad con todo esto? El usuario final. Tú.
Pierdes tú porque la información de calidad se está volviendo un artículo de lujo. Si no puedes pagar diez suscripciones diferentes, te quedas fuera. Lo que te queda fuera de esos muros de pago es, precisamente, el contenido basura generado por IA y las respuestas IA que se han alimentado con los contenidos del antiguo Internet.
Esto no nos afecta a muchos, sino a todos. Nosotros mismos, que tenemos una academia online hemos empezado a eliminar contenido y a dejarlo accesible sólo a aquellos usuarios que paguen una suscripción cuando antes nuestros cursos eran accesibles casi al completo.
El otro día, navegando por LinkedIn, vi un post de Carlos Ortega que me parece que resume muy bien lo que está pasando. Esta situación es como la película El Rey León: hay que respetar el ciclo de la vida. El pacto era sencillo: el creador publica, la IA y los buscadores se alimentan de ese contenido y, a cambio, recompensan al creador con tráfico y dinero para que el ciclo siga girando. Pero si rompes el equilibrio y dejas de repartir las visitas, tarde o temprano te vas a quedar sin creadores. Al menos los creadores humanos, se entiende.
Pero espera, que hay esperanza. En el último capítulo te explico cómo sobrevivir al apocalipsis digital.
Cómo sobrevivir a la pérdida de tráfico por posicionamiento web
Después de este panorama tan optimista que te he pintado, estarás pensando: «Vale, entonces, ¿qué hago? ¿Cierro el chiringuito y me voy a plantar tomates?». Pues… todavía no. Aunque igual dentro de poco te lo recomiendo.
Alternativas SEO al posicionamiento web
Vamos a intentar entender cómo solucionar el primer problema: el del SEO. Si tus visitas orgánicas han bajado – y probablemente lo van a seguir haciendo – , tienes que cambiar el enfoque. El posicionamiento web ha bajado muchísimo y no so lo por la IA sino por otros Snippets. Pero esto no significa que no siga habiendo algunos huevos orgánicos.
SEO local
¿Qué puedes hacer? Primero, SEO Local. Esto si nos sigues desde hace un tiempo ya sabes que lo recomendamos mucho: optimiza la ficha de Google Maps y consigue reseñas. Tienes un curso completo donde hablamos de ello.
Si tienes un negocio físico o das servicios en una zona concreta, Google Maps sigue siendo una fuente constante de visitas y conversiones. Desde la ficha conseguirás llamadas, y también visitas a la web.
SEO de vídeos
Segundo, SEO de vídeos. Tienes que posicionar en Google no solo tu web sino tus vídeos a través de los rich snippets de vídeo y vídeo corto. Google está dando prioridad a los vídeos en los resultados de búsqueda, e incluso algunos vídeos salen en las respuestas de IA.

El GEO y otros «palabros» nuevos
Se está hablando mucho de optimizar para aparecer en las respuestas de los LLMs (el famoso GEO o Generative Engine Optimization). Si bien ese tráfico no compensa las caídas que vienen de los buscadores tradicionales, me da a mi que en un futuro no tan lejano va a empezar a tener cada vez más importancia. No obstante, para posicionar en LLMs al final tienes que hacer posicionamiento web de toda la vida: Una buena arquitectura web, un buen diseño SEO, buenos contenidos y una web que cargue rápido. Si cada visita a tu web cuesta más dinero más vale que esté bien diseñada, tenga una buena experiencia del usuario y cargue lo más rápido posible.
SEO de marca y tráfico directo
¿Cuál es el plan? Para mi, con la que está cayendo lo importante es aumentar el SEO de marca y el tráfico directo. Estos son, además, los que mejor convierten. Tienes que conseguir que la gente busque directamente tu nombre o el de tu proyecto.
¿Cómo se hace eso? Consiguiendo retención. Tienes que hacer más vídeos, conseguir más visitas y, sobre todo, más tiempo de visualización. En un mundo donde el contenido es infinito y gratuito, la atención es el activo más escaso. Y sí, sé que no te va a gustar lo que voy a decirte, pero seguramente tengas que empezar a invertir en campañas, dependiendo del nicho en el que estés.
Para abaratar costes, no te quedes con lo que hace todo el mundo o lo que hacías siempre. Prueba nuevos tipos de campañas en Google o Meta, o explora plataformas que todavía no están tan saturadas com o Reddit Ads o incluso anuncios en Netflix si tu presupuesto te lo permite.
Email Marketing y CRM
Pero la clave maestra para no morir en este apocalipsis son las comunidades cerradas. Tienes que dejar de buscar «tráfico» anónimo y empezar a buscar «relaciones». Es el momento de tomarse en serio tu Newsletter y tu CRM. Si cada vez cuesta más conseguir un cliente nuevo, no puedes permitirte perder a los que ya tienes. Hay que optimizar cada proceso interno para que ese usuario que ha llegado a tu web no se escape sin dejar su contacto.
Haz cosas que la IA no pueda hacer
Y aquí viene la parte de contenido: haz cosas que una IA no pueda replicar. Experiencias personales, opiniones polémicas, eventos físicos o casos de estudio reales con nombres y apellidos. La IA puede sintetizar información, pero no puede tener una opinión personal.
Eso sí, tienes que valorar qué contenido te merece la pena que sea público y cuál es mejor dejar bajo un muro de pago. Nosotros, por ejemplo, hemos tomado una decisión drástica: no vamos a publicar nuevos tutoriales hasta nueva orden. A partir de ahora, son exclusivos de nuestra academia. ¿Por qué? Porque regalarle ese conocimiento a los bots de Google para que luego lo resuman gratis ya no tiene sentido. Si Gemini quiere dar la respuesta correcta que pague.
Por último: Diversifica. No pongas todos los huevos en la cesta de Google o Meta. Experimenta, falla rápido y prueba nuevos canales de forma constante.
En nuestra academia encontrarás cursos de las principales técnicas de Marketing Digital y herramientas, los tutoriales que no queremos que se coma la IA y tus ejercicios serán corregidos por una profesora humana que soy yo. Ve a echarle un ojo si te ha gustado este vídeo.
Y ahora te toca a ti… ¿Qué te parece todo esto? ¿Quién crees que va a ganar o perder? ¿Te has visto afectado por la llegada de la IA? Déjanos tu opinión en los comentarios.


No te conocía Boem y bendito algoritmo de YouTube!! :)
Estoy muy de acuerdo con todo lo que comentas y doy gracias que me olía algo y al final no me apalanqué en la IA porque está claro que la burbuja va a explotar. Me toca ponerme con el SEO local y optimizar mi arquitectura web, y estoy pensando que mis contenidos blogs más interesantes los pondré a condición de subscripción con email, y que quede solo un esparate con las palabras clave y ciertos contenidos que me interese por autoridad para que scrapee la IA.
Ahora tocará volver a hacer networking de toda la vida y combinar servicios presenciales mientras sobrevivimos en este apocalipsis IA XD.
Un abrazo enorme, te mandaré conexión por LinkedIn
Paula Inocencia
PDT: me encantan tus peluches/almohadones de cactilio y moguri de la estantería ^.^
Un abrazo Paula, espero verte pronto por LinkedIn :D